Ana Do Campo

Ana Do Campo

 

Con el 13 a la espalda, Ana Do Campo (Du Bosque la llaman algunas compañeras entre risas) es una experimentada receptora que tuvo labores de líbero cuando comenzó en el equipo.

Ana lleva ni más ni menos que desde los seis años jugando al voleibol, no mucha gente puede decir eso, ¿no? Empezó en su Cádiz natal, en el Club Voleibol Amigos Cádiz, y tuvo una fulgurante carrera ya que en infantil ya formaba parte de la Selección Nacional, en Guadalajara. Las selecciones provinciales y autonómicas han formado parte de su larga trayectoria deportiva, llegando a militar siendo juvenil en la Nacional de voleibol y de voley playa. Ha jugado también muchos Campeonatos de España, y ni ella misma recuerda cuántos de ellos ganó, pero desde luego unos cuantos…

Sin embargo, en 2002 buscó nuevos aires en otras tierras andaluzas; como ella misma cuenta, “me fui de casa a la aventura del voley en Córdoba (Club Adecor),año en que ascendimos a liga FEV. Jugué otra temporada allí y me fui en 2004 a Almería (Club Univoley)”. Y Almería ha sido su casa durante muchos años, pues militó en el Universidad de Almería, donde participó en dos campeonatos de Europa Universitarios (en Rijeka, Croacia, en 2007 y en Varsovia, Polonia, en 2009) quedando cuartas de Europa en el segundo. Sus dos últimos años en la ciudad andaluza los pasó jugando en el Unicaja, club del que guarda muy buenos recuerdos.

Lamentablemente, las canchas perdieron a Ana hace dos años por motivos laborales, pero ella no pudo resistirse demasiado. “Esto es un venenoque te corre por las venas y no he podido evitar engancharme a VP Madrid desde el primer día que pisé Madrid”, confiesa entre risas; “venía con la intención de que me dejaran entrenar con ellos un par de días en semana para no perder el contacto y, si llegué un martes, ese domingo ya estaba en la pista con más ganas si cabe que nunca…”.

Desde luego, hay que dar gracias de que no pudiera aguantar las ganas porque gracias a eso la tenemos en VP Madrid. Y se está marcando un temporadón, la chiquilla. Se ve que el voleibol tiene su propio destino y no deja irse a los que todavía tienen cosas que aportar a este noble deporte.

 

Íñigo López Escribano.