VP Madrid perdió el pasado sábado su primer partido de la temporada (0-3) frente a un CV Alzira que venía de arañar un punto a C.V. Vall D,Hebrón.

Las locales jugaron el típico primer partido lleno de nervios e imprecisiones que la visitantes supieron aprovechar en su primera visita al Fdez Ochoa. Además, las madrileñas se enfrentaban a una jornada doble, separadas por sólo 12 horas y eso pesó en la mente de las jugadoras.

Un VP Madrid renovado  se plantó bien en el comienzo del partido manteniendo las distancias con las levantinas. El equipo se mantenía en la batalla y en el segundo tiempo técnico, el 19-21 del electrónico presagiaba mayor igualdad.

La buena defensa visitante y su lucha desarbolaron a las de César Hernández que no fueron capaces de cambiar la tónica del set. Fueron buenos minutos de la colocadora local, Carmen Morales y de la valenciana Esther Sanz,  una pesadilla para el bloqueo madrileño.

En el segundo set, VP Madrid mantuvo el tipo hasta el primer tiempo técnico (7-8) pero el equipo empezó a ir a menos y se vio desbordado por los ataques de zaguero visitante y por su excelente defensa.

Con 17-25  en el segundo,  Alzira se acercaba un poco más al objetivo de la victoria, mientras que VP Madrid se alejaba de la posibilidad real de brindar una victoria a su afición.

El duro saque flotante de las jugadoras de Weil Frederic, fue protagonista durante el tercer set, generando problemas en la recepción de VP Madrid, que no pudo construir su ataque rápido por zona 4.

Con 11-21 a su favor, C.V Alzira vio como VP Madrid maquillaba el resultado final consiguiendo 16 puntos, que evitaban un marcador más abultado.

Las levantinas se llevaron con mucho merecimientolos tres puntos de la cancha madrileña, donde demostraron que serán un equipo duro de batir. Las visitantes Sanz y Blas con 10 y 11 puntos respectivamente, controlaron el ataque de Alzira.

Por su parte, las de César Hernández fueron de más a menos en un  partido que se alejó con la pérdida del primer set. Monika y Andrea, con 10 puntos cada una, mantuvieron el ataque local.