El final de temporada para la base federada de VP Madrid está ofreciendo jornadas de máxima emoción a la afición capitalina.

Una vez concluida la Superliga 2 femenina, con la brillante permanencia obtenida por nuestras mayores. Y con la  buena fase de ascenso a Superliga 2 Masculina de nuestros chicos en Tarragona. Las miradas se están centrando en el tramo final de temporada de la base.

El senior de segunda femenino. Las “Juniors”, de VP Madrid, han cumplido con muchos de sus objetivos. Principalmente, porque la sensación que todas tienen es de “queremos más”  y ese era uno de los principales retos para este grupo. Que aprendiera a tener hambre por mejorar su rendimiento y que no se conformaran. Con una plantilla muy joven, falta de altura y con problemas en algunas posiciones clave, el entrenador José Rodríguez ha realizado un sensacional trabajo, sentando la base para lo que ha de ser un grupo orientado a la tecnificación, de cara a la próxima temporada.

Con un papel destacado han finalizado la competición ambos equipos juveniles. El juvenil masculino, a pesar de las continuas dificultades para completar el equipo y la falta de experiencia de la mayor parte de la plantilla ha logrado un éxito sin precedentes, al clasificarse para la fase final de Madrid, y hacerlo así por tercer año consecutivo. Un maravilloso triunfo, que ahora pasa casi desapercibido, pero que en el contexto actual del voleibol masculino, tiene mucho valor. Y que con la perspectiva del tiempo se podrá valorar en su justa medida el trabajo hecho por su entrenador Milton Potes, y el liderazgo de los más veteranos, Juan de las Casas, Dani Peña, Ivan Rodríguez,…

Por su parte el juvenil femenino, que ya terminó la temporada, lo hace recuperando  su plaza en la primera división autonómica. Se trataba de un equipo nuevo en la categría, merced al cambio generacional, tras pasar el bloque de la generación anterior a la categoría senior. Y con un 80% de jugadoras nuevas en el equipo juvenil A, sufrieron y mucho en la primera fase de la competición.  Un pobre bagaje de victoriasque les envió a la segunda división. Pero una estructura interior fortalecida y sobretodo, mucho compromiso  han sido unos de los pilares en los que se apoyó el equipo en la segunda fase, donde con contundencia recuperaban la categoría. Un gran ejemplo a las más jóvenes de un equipo que el año que viene tendrá la oportunidad de repetir su itinerario y evaluar la progresión.

El cadete femenino hasta hace muy poco  estaba luchando por las primeras plazas, con la meta de seguir mejorando, y alcanzar, como ya sucedió en la temporada pasada, el ascenso a la primera división autonómica. Pero desgraciadamente un traspiés en casa, donde pese a ganar, se escaparon los puntos, y otro a domicilio, frente al cv Majadahonda, nos restó la posibilidad de depender de nosotras mismas y  soñar con esa primera posición. Circunstancia que, sin embargo, no hace más que revalorizar el exquisito trabajo realizado durante la temporada. Un grupo totalmente nuevo, y que por primera vez descubría la competición federada, ha sido capaz de crecer, acumular un gran volumen de experiencia y formar un equipo sólido, capaz de competir frente a cualqueir equipo de la categoría.

Las “chulapas” del infantil femenino, han hecho del descaro y desparpajo sus mejores aliados, y han mostrado una progresión espectacular. Con una buena base física y un alto compromiso en el trabajo diario, han sido sin lugar a dudas una de las sensaciones de VP Madrid durante la temporada. El equipo estableció una curiosa marca con unos 7/8 partidos en un tanteo de 3-2 (encima casi todos derrotas) en la primera fase, y aun así quedó a mitad de tabla. En la segunda, se mantienen invictas, no se han amilanado y estan dejando a las claras que no se conforman y que saben trabajar y jugar unidas. Les da igual si las rivales son supuestamente “muy buenas”, o si llevan más tiempo jugando. Ellas acuden a cada entrenamiento con fe ciega en el trabajo que se les plantea y a cada partido con las ideas muy claras. El equipo ha descubierto que hay muchas más cosas y más importantes, que una derrota o una victoria. Formarse, aprender, mejorar. Y eso se hace como el buen pan, con calor, con mimo y sin prisas.

Y por último, en lo que a la competición federada de base corresponde, nos toca repasar a los más peques, los niños y niñas que formarán los equipos de minivoley, alevin femenino, alevín mixto y benjamín. Sin lugar a dudas, con independencia de los resutados que obtengan en los Campeonatos de Madrid, durante el próximo més de Mayo (eso es lo de menos). La alegría que nos aporta el saber que gracias a la colaboración privada con algunos centros escolares y al trabajo semanal de las escuelas de VP Madrid en Aluche, Samaranch y Entrevías, podremos contar con 6 equipos y más de 50 niños y niñas dispuestos a continuar el camino que sus mayores les están marcando.

Enhorabuena a tod@s, deportistas y entrenadores!!